Increíble, pero real. En una final que parecía sacada de una película, el monegasco Valentin Vacherot, actual 204 del ranking mundial, se impuso a su primo Arthur Rinderknech por 4-6, 6-3 y 6-3 y se quedó con el Masters 1000 de Shanghai, el primer título individual de su carrera.
El triunfo de Vacherot no solo rompe todos los pronósticos, sino que también marca un hito histórico: nunca antes un jugador con un ranking tan bajo había ganado un torneo de esta categoría. Lo logró tras dejar en el camino, nada menos, que a Novak Djokovic, a quien había eliminado en semifinales en sets corridos.
La final tuvo condimentos únicos. Más allá de la relación familiar, los dos protagonistas compartieron años de universidad en Texas A&M, donde forjaron una amistad que ahora tuvo su capítulo más increíble sobre el cemento chino. La escena final, con un abrazo largo entre los primos, resumió la mezcla de sorpresa, orgullo y emoción que dominó la jornada.
Para Vacherot, el título significa un salto económico y deportivo gigantesco. Solo por coronarse en Shanghai, ganará el mismo dinero que había acumulado en toda su carrera como profesional, además de sumar puntos que lo catapultarán más de cien posiciones en el ranking ATP.
