Pablo Maximiliano Amín fue condenado a prisión perpetua después de asesinar a su expareja, María Marta Arias, en Tucumán en el 2007. El femicidio provocó gran conmoción en la sociedad por la brutalidad del hecho: después de estrangularla, desmembró su cuerpo y le arrancó los ojos. Por todo esto, Amín es considerado uno de los peores criminales de la historia.
A 18 años del caso, el condenado solicitó los beneficios que la Justicia le concede tras haber cumplido parte de su pena y haber presentado una buena conducta durante su detención. Obtuvo salidas transitorias y es común verlo caminando por las calles de Tucumán. Su aparición pública provocó indignación y despertó la polémica.
De acuerdo con la información publicada por el portal El Liberal, Amín consiguió el permiso para salir del penal de Villa Urquiza, donde cumple su condena, dos veces al mes durante tres horas, bajo custodia. Pese a la oposición del Ministerio Público Fiscal (MPF), el beneficio fue aprobado por la jueza de Ejecución Penal y ratificado por el Tribunal de Impugnación de Tucumán.
Sin embargo, desde que el criminal camina libre por las calles de Tucumán el caso reflotó en la opinión pública y su presencia provocó malestar y rechazo entre la comunidad de Tucumán.
