El bono internacional de u$s 650 millones emitido en 2016 está causando un “desguace” en el entramado de fondos provenientes de las regalías hidrocarburíferas en Chubut.
La garantía de pago del BOCADE son las regalías petroleras y para trazar un paralelismo del impacto del bono en la recaudación por la producción en la Cuenca del Golfo San Jorge, es necesario aportar cifras claras.
Entre el 1 de enero y el 31 de octubre de 2025, el BOCADE ya licuó 127 millones de dólares, mientras que la recaudación por regalías entre enero y agosto (último mes con estadísticas oficiales de la Secretaría de Energía de la Nación) de este año asciende a u$s 237 millones.
De esta manera, el 55% de los ingresos por regalías petroleras fueron destinados exclusivamente al pago del BOCADE.
Un dato no menor, es que el Gobierno del Chubut recaudó en los primeros ocho meses del año 237 millones de dólares por regalías hidrocarburíferas, pero de ese total, una porción se reparte a los municipios, con Comodoro como gran receptor de esos fondos.
EL PAGO EL BOCADE, TRIMESTRE POR TRIMESTRE
De acuerdo a los documentos exclusivos a los que tuvo acceso Metadata Noticias, el Gobierno de Ignacio Torres lleva pagado en lo que va del año u$s 127 millones
El primer pago del año por el BOCADE se materializó el 20 de enero de 2025, cuando la Provincia abonó u$s 33.047.459.

El segundo vencimiento operó el 26 de abril, fecha en la que se escurrieron de las arcas provinciales un total de u$s 31.943.393.
El 26 de julio, la Provincia abonó un nuevo vencimiento del bono internacional. Se escurrieron u$s 31.458.534. En lo que va del año, los desembolsos por esta colocación ya rozan los 100 millones de dólares.

Por último, el 22 de octubre de 2025, la administración de Torres desembolsó u$s 30.973.674 para cumplir con una nueva cuota de amortización e intereses del BOCADE.
De esta manera, el bono internacional emitido en 2016 y reestructurado por el Gobierno de Mariano Arcioni en 2020, ya consumió las arcas de Chubut en este 2025 un total de u$s 127.423.060.
Mientras la Cuenca del Golfo San Jorge exhibe un claro declive en su producción como consecuencia de la madurez de sus pozos, la hemorragia financiera por el BOCADE continúa.
