Con el vencimiento de la prórroga del contrato de Patagonia Argentina en tiempo de descuento, el edil Lattanzio no ocultó su malestar y la preocupación por el manejo del proceso licitatorio y el rol de la empresa, que amenaza con suspender el servicio si no hay un nuevo acuerdo antes del 30 de noviembre.
El edil fue categórico y advirtió que no acompañará una nueva extensión por tres meses, como solicita el Ejecutivo municipal que conduce el intendente Othar Macharashvili.
A la hora de describir el tiempo perdido por el municipio, el concejal relató que el 31 de septiembre, el Grupo MR (San Luis) presentó una impugnación contra Patagonia Argentina.
Un día después, el 1 de octubre, la firma Patagonia Argentina respondió con otra impugnación contra el Grupo MR.
El problema tiene su génesis en la demora exponencial en resolver este asunto por parte de la Municipalidad de Comodoro Rivadavia: Recién el 13 y 14 de noviembre, emitieron las respuestas oficiales a esas dos impugnaciones. Es decir, 45 días después.
“Se perdieron 45 días de los 90 de prórroga esperando esa respuesta. Es algo que tendrían que haber controlado”, cuestionó. Para Lattanzio, el municipio debió exigir plazos de 48 o 72 horas para resolver esa instancia y evitar que el proceso quedara prácticamente inmovilizado durante la mitad del período.
AMENAZA DE CORTAR EL SERVICIO
Lattanzio también se mostró irritado por por la advertencia pública de Patagonia Argentina, que anunció que dejará de prestar el servicio si no se firma una nueva prórroga.
“Es algo injustificable”, afirmó Lattanzio, y remarcó que la empresa opera en Comodoro Rivadavia desde 2007 y mantiene una relación comercial de más de dos décadas con el municipio.
“Si yo tuviera un cliente que trabaja conmigo desde hace 20 y pico de años, no podría de un día para otro decirle ‘no te trabajo más’. No corresponde”, sostuvo.
Además recordó que, a pesar de haber denunciado a Patagonia por presuntos sobrecostos, “la municipalidad nunca dejó de pagarles”, por lo que consideró la postura de la empresa como un “apriete” inadmisible.
