Otra vez, pasajeros que tenían previsto viajar este viernes entre Buenos Aires y Puerto Madryn se encontraron con la cancelación inesperada de su vuelo operado por Flybondi, generando malestar, demoras e incertidumbre en el comienzo del receso de verano.
La aerolínea low cost atraviesa una nueva seguidilla de inconvenientes que impactan directamente en los usuarios, quienes debieron reorganizar sus planes sin contar con información clara sobre la reprogramación de los servicios afectados.
Hasta el momento, la empresa no brindó explicaciones oficiales sobre las causas de la suspensión del vuelo. No se trata de un hecho aislado: el domingo pasado también se canceló una operación con destino a la ciudad del Golfo, y durante la semana se repitieron episodios similares tanto en rutas nacionales como internacionales.
Según datos recientes, hasta el 24 de diciembre se registraron 70 vuelos cancelados en poco más de 72 horas, una cifra que encendió las alarmas en el ámbito turístico.

El escenario genera inquietud entre operadores y viajeros, ya que luego de un breve período de estabilidad, los problemas reaparecen en uno de los momentos más sensibles del calendario, cuando miles de personas dependen del transporte aéreo para concretar sus vacaciones.
