El jefe municipal de Rawson, Damián Biss, no escapó a los grandes problemas económicos que atravesaron el resto de los intendentes de Chubut. Obra pública paralizada, consumo retraído, baja en la recaudación, caída en el reparto de regalías petroleras y fondos coparticipables que no registraron subas sustanciales.
En este contexto, Biss precisó que “fue un año de transición y muy difícil, con mucha incertidumbre económica”.
Recordó que la coparticipación “bajó por la caída del consumo y también se resintió la recaudación local”.
“Fue año complejo para todos los municipios, pero Rawson está mejor posicionada”, pronosticó Biss, y añadió que la capital cierra el 2025 “con las cuentas casi al día”.
Otro de los temas medulares para los municipios es la obra pública. En este segmento, a lo largo y ancho del país, no se vieron prácticamente inauguraciones como consecuencia del feroz recorte que aplicó en los primeros dos años el Gobierno nacional.
“Fue un año con muy pocas concreciones en obra pública”, subrayó el intendente capitalino, aunque recalcó que “pudimos cerrar el año con todos los servicios funcionando”.
En este marco, destacó que “nos preparamos comprando una planta de hormigón y poniendo en marcha la producción de adoquines”.
