Después de que el cuerpo de Valeria Schwab (38) fuera encontrado sin vida y con signos en violencia en la costa de Comodoro Rivadavia, Chubut, las autoridades confirmaron los primeros avances en la causa: localizaron el celular de la víctima.
Mientras familiares y allegados impulsaban una movilización para exigir respuestas, los investigadores anunciaron que el dispositivo fue recuperado frente a uno de los carriles de circulación, según declaró la hermana de la mujer, Jessica Schwab.
Ahora, el dispositivo será peritado, con la intención de reconstruir cómo fueron sus últimos momentos con vida.
“El celular apareció y ahora hay que encontrar al culpable o a los culpables. No puede ser que nadie haya visto nada”, reclamó la mujer durante un diálogo con El Comodorense. La causa se encuentra bajo investigación del fiscal Marcelo Crettón.
Al describir el sitio donde Valeria fue vista por última vez, su hermana destacó que se trata de un sector habitualmente frecuentado por quienes hacen actividad física. Sin embargo, señaló que, a la hora en la que se cree ocurrió todo, el lugar presentaba características alarmantes. “Era un sector completamente oscuro, una boca de lobo. La luz estaba apagada y no se veía nada”, indicó.
A lo largo de su testimonio, Jessica reveló detalles sobre las limitaciones que enfrentó en la noche de la desaparición. Pese a que intentó buscar a su hermana por sus propios medios, reconoció que no contaba con los recursos necesarios para abordar la zona en la que más tarde hallaron el cuerpo.
“Me moví antes que la Policía, pero no tenía cómo alumbrar. Fue desesperante”, relató la hermana de la víctima. Ella tomó la decisión de salir a buscarla cuando percibió que Valeria no respondía a los mensajes en la medianoche del martes. “Dos chicos que estaban tomando mates me acompañaron”, contó la mujer.
Por otro lado, también aprovechó la oportunidad para reclamar a las autoridades que refuercen la seguridad en la zona. “Mi hermana salía a entrenar; era deportista. No puede ser que no podamos salir solas. Hoy tengo miedo, pero también creo que acompañarnos entre todos es el único camino”, aseguró.
Mientras el fiscal Crettón continúa con la investigación, la hermana de Valeria pidió a la comunidad: “Si alguien vio algo, por favor manden información. No tengan miedo, hay que hablar. Los vecinos no podemos estar así”. Asimismo, planteó su desconfianza respecto al funcionamiento de las cámaras de seguridad al señalar que fallaban en algunas zonas.
