El periodismo deportivo argentino atraviesa horas de profundo dolor tras la muerte de Guillermo Salatino, una de las voces más emblemáticas del tenis nacional. A los 80 años, el reconocido periodista falleció luego de sufrir un paro cardíaco previo a una intervención quirúrgica. Su partida deja un vacío enorme en el mundo del tenis y del periodismo, disciplinas que acompañó y difundió durante casi medio siglo.
Hablar de Salatino es hablar de tenis. Durante casi 50 años, fue una referencia obligada para entender el circuito profesional, los torneos más importantes del mundo y, especialmente, la evolución del tenis argentino en el plano internacional.
Apodado cariñosamente Salata por colegas, jugadores y oyentes, Salatino construyó una carrera basada en la pasión, el conocimiento profundo del deporte y una cercanía única con los protagonistas. Su mirada era respetada tanto dentro como fuera de la cancha, y su voz se volvió sinónimo de credibilidad.
