Tras varios días de intensa búsqueda y profunda preocupación, este lunes se confirmó el desenlace más doloroso: Diego Ezequiel Serón, de 28 años, fue encontrado sin vida en el sector denominado Rincón del Diablo, en Comodoro Rivadavia.
El joven había sido visto por última vez el miércoles 7 de enero, cuando salió de su vivienda en el barrio Las Flores con la intención de realizar una changa, actividad que formaba parte de su rutina habitual. Antes de retirarse, avisó únicamente a su madre que se iba a trabajar, pero nunca volvió. Minutos después, su teléfono celular quedó fuera de servicio, lo que generó una inmediata alarma en su entorno familiar.
Durante los días posteriores, la familia manifestó públicamente su angustia ante la falta de novedades. Su padre, Juan Serón, había señalado que la desaparición resultaba extraña, ya que Diego tenía hábitos muy definidos y solía mantenerse siempre comunicado.
Otro dato que despertó la atención de los investigadores fue que el joven se fue de su casa sin llevar sus pertenencias personales, algo inusual en él. A partir de allí, se desplegó un operativo de búsqueda que incluyó el análisis de cámaras de seguridad, el trabajo de perros rastreadores y tareas de geolocalización del teléfono celular, aunque sin resultados positivos durante varios días.
De acuerdo a lo que pudo saber ADNSUR, el cuerpo fue localizado este lunes en un sector de difícil acceso. En tanto, la Justicia investiga las circunstancias del fallecimiento y aguarda los resultados de las pericias para determinar si se trató de un accidente u otra situación.
