El fútbol europeo fue testigo de uno de los resultados más inesperados de la temporada. El Bodo, representante de Noruega y humilde en relación al inglés, se impuso con autoridad ante el poderoso City y dejó al descubierto las falencias de un equipo acostumbrado a dominar tanto en la Premier League como en Champions League.
El conjunto noruego aprovechó cada error defensivo de los “Ciudadanos” y planteó un partido inteligente, con presión alta en momentos clave y salidas rápidas que desnudaron la lentitud del fondo visitante. En su estadio, el Bodo Glimt fue eficaz, intenso y letal, mientras que el City nunca logró imponer condiciones.
El golpe fue temprano y contundente. Kasper Høgh abrió el marcador a los 22 minutos y, apenas dos minutos después, volvió a convertir para estirar la ventaja. En menos de cinco minutos, el Bodo Glimt dejó atónito al Manchester, que no encontraba respuestas ni desde el juego ni desde lo anímico.
En el complemento, lejos de reaccionar, los “Citizens” volvieron a sufrir. A los 58 minutos, Jens Petter Hauge marcó el tercer tanto del Bodo Glimt, desatando la euforia local y confirmando que no se trataba de un accidente futbolístico.
El City logró descontar a los 60 minutos gracias a Rayan Cherki, pero la ilusión duró poco. Apenas dos minutos más tarde, el propio Cherki fue expulsado, dejando al equipo inglés con diez jugadores y sin chances reales de remontar. La expulsión terminó de sepultar cualquier intento de reacción.
