El secretario de Control Urbano y Operativo de la Municipalidad de Comodoro Rivadavia, Miguel Gómez, confirmó que el Cerro Hermitte es monitoreado de manera diaria ante el constante movimiento del terreno que afecta a viviendas y calles del sector.
Según explicó el funcionario, cada mañana, desde temprano, un equipo de geólogos junto a personal municipal recorre la zona para analizar el comportamiento del suelo. Luego de esa evaluación, cerca de las 8:30 o 9 de la mañana, se determina si es posible continuar con las actividades previstas y si los vecinos pueden ingresar, siempre bajo condiciones estrictas de seguridad.
Gómez señaló que el movimiento del terreno es permanente y evidente. “Todos los días hay desplazamientos”, indicó, y detalló que las grietas cambian de tamaño de un día para otro, mientras que calles y estructuras que inicialmente parecen estables, al poco tiempo aparecen inclinadas o directamente colapsadas. La magnitud del desplazamiento, afirmó, resulta “muy marcada” al comparar el estado del lugar día tras día.
En ese sentido, remarcó que cordones, bloques de concreto y el asfalto muestran modificaciones visibles en muy poco tiempo, lo que da cuenta de la gravedad de la situación. “Es impactante recorrer el lugar diariamente y ver cómo cambia todo”, expresó.
Respecto al retiro de pertenencias, el secretario indicó que durante algunos días más se seguirá habilitando el ingreso controlado para que los vecinos puedan sacar objetos personales. Sin embargo, advirtió que ya quedan pocas cosas de valor y que intentar retirar estructuras pesadas sería imprudente y riesgoso.
Finalmente, Gómez se refirió al impacto social de la emergencia, al señalar que entre las viviendas afectadas hay tanto construcciones precarias como casas de gran tamaño y muy bien edificadas. “Es el esfuerzo de toda una vida; de un día para el otro esta situación les cambió completamente la vida”, sostuvo, y agregó que muchos vecinos hoy solo intentan rescatar lo poco que pueden ante la imposibilidad de volver a habitar sus hogares.
