Guillermo Espada, presidente del Instituto Provincial de la Vivienda y Desarrollo Urbano (IPV) de Chubut, brindó precisiones sobre el proceso de adjudicación de viviendas en Dolavon y remarcó que el sistema actual garantiza transparencia, control y equidad para todas las familias inscriptas.
“El proceso de adjudicación es totalmente transparente; las familias deben estar inscriptas y con la documentación actualizada en el IPV”, afirmó Espada, al tiempo que confirmó que el organismo atenderá de manera presencial este viernes y el próximo lunes en Dolavon para evacuar dudas y consultas de los vecinos sobre su situación en el padrón.
En ese sentido, explicó que para participar de los sorteos cada familia cuenta con un puntaje que se define según el grupo familiar, la condición social y la antigüedad en el registro. “Solo participan quienes tienen el legajo actualizado”, subrayó, y agregó que la mayoría de las viviendas se asignan mediante sorteo público ante escribano, con cupos reservados para personas con discapacidad y situaciones judiciales específicas.
Espada insistió en la importancia de mantener la información al día: “Es fundamental que los inscriptos actualicen su documentación al menos cada dos años, porque muchas situaciones familiares cambian. No se puede incorporar a un sorteo a una persona que no tenga su carpeta actualizada”.
El titular del IPV reconoció que la demanda habitacional es muy alta en toda la provincia. “Ojalá pudiéramos satisfacerla más rápido, pero estamos trabajando en ese camino”, señaló, y también apeló a la responsabilidad de quienes acceden a una vivienda. “Es muy importante que los adjudicatarios paguen su cuota y sean solidarios con quienes aún esperan”.
Por último, destacó el trabajo territorial que viene realizando el organismo y marcó un cambio de etapa en la historia del instituto. “Estamos recorriendo toda la provincia: Dolavon, Comodoro, Esquel, la Costa y las localidades del interior. Las sospechas históricas sobre el IPV se terminaron absolutamente: no hay más viviendas para gente acomodada o por conveniencia política. Hoy todo es por sorteo y con control de escribano; es lo más transparente que puede haber”, concluyó, aunque admitió que todavía existen intentos de pedidos irregulares que ya no tienen lugar en el sistema actual.
