El presidente Javier Milei no se resigna a no tener un febrero como viene imaginando, en el que fluyan los tratamientos parlamentarios de la reforma laboral y la baja de la edad de imputabilidad, entre otras prioridades.
A medida que pasan los días para llegar al miércoles 11 de febrero, cuando se debatiría en el Senado la ley de modernización laboral, el reclamo y la presión de los gobernadores se hace más evidente.
Tienen la llave para que ese proyecto se convierta en ley luego de su tratamiento en las dos Cámaras del Congreso y lo quieren hacer valer.
Es cierto que la mayoría de los consulados por el ministro del Interior, Diego Sanilli, se mostró proclive a facilitar su aprobación, pero antes quieren que el Gobierno les garantice la compensación económica por lo que perderán, producto de la baja de impuestos para el sector empresario que son coparticipables.
No son suficientes las promesas, quieren hechos concretos porque saben de la intransigencia de Milei a la hora de modificar el proyecto que tiene dictamen para su tratamiento.
En los últimos días, no solo se lo hicieron saber a Santilli los integrantes del bloque del norte, Gustavo Sáenz (Jujuy), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Tucumán). El mensaje es siempre el mismo: “No queremos seguir resignando fondos”.
Consideran que una reducción del impuesto a las ganancias, sumado a la caída del consumo, está provocando daños aún mayores a los que soportan las economías provinciales.
Si bien Santilli cumple con su misión de buscar apoyo y contener a los gobernadores, la llave parece estar en manos del ministro de Economía, Luis Caputo, en cuanto al atajo que encuentren para compensar la pérdida de dinero que fluye, como puede, a las provincias.
La jefa del bloque de senadores oficialistas, Patricia Bullrich, está al frente de las negociaciones en el Congreso y sabe de la urgencia para garantizar los votos, pero también que la palabra final para cualquier modificación será la de Milei. Por eso sus promesas tienen límites.
Bullrich volverá a reunirse el próximo martes con los legisladores aliados y espera tener alguna mayor definición para ellos, más allá del “acuerdo bastante consolidado” que dice tener.
