En Chubut, los incendios forestales se mantienen activos y la situación ha escalado a tal punto que el gobierno nacional declaró la “zona de desastre”.
Hasta el momento, se estima que el fuego ha arrasado más de 60.000 hectáreas en la región.
La voracidad del incendio ha obligado a las autoridades de la Subsecretaría de Protección Ciudadana a tomar medidas drásticas de seguridad: la Ruta Provincial N°71 permanece cortada en el tramo que une Cholila con el empalme de la Ruta Nacional 40. Asimismo, se solicita extrema precaución para circular por la Ruta Provincial N°15 (Leleque-Cholila), debido a la baja visibilidad y el movimiento operativo.
A los brigadistas locales se han sumado refuerzos críticos: 50 efectivos provenientes de la provincia de Buenos Aires y 60 de Córdoba, quienes trabajan en conjunto con los más de 400 brigadistas desplegados por el Gobierno Nacional y los medios aéreos que operan en las zonas de Cholila, Epuyén, Lago Puelo y el Parque Nacional Los Alerces.
Durante las últimas horas, la llegada de nubes a la zona cordillerana trajo consigo las esperadas precipitaciones, pero su intencidad no alcanzó a aplacar el fuego.
Ariel Rodríguez, titular del Parque Nacional Los Alerces, confirmó que llovió en la zona afectada, aunque el promedio fue de apenas 5 milímetros.
“Es muy poco para aplacar las llamas”, admitió Rodríguez, aunque rescató que el fenómeno representa una “oportunidad” invaluable para afianzar las líneas de ataque y realizar tareas de enfriamiento.
Sin embargo, la lluvia también trajo complicaciones logísticas inmediatas: la alta humedad y el vapor generado por el contacto del agua con el suelo caliente dificultaron el trabajo de los medios aéreos en las primeras horas del día.
