El intendente de Puerto Madryn, Gustavo Sastre, confirmó que el municipio avanza en el proyecto para construir una nueva planta desalinizadora, con el objetivo de fortalecer la planificación hídrica y anticiparse a los efectos del cambio climático en el caudal del río Chubut, principal fuente de abastecimiento para una ciudad en constante crecimiento.
Según explicó, la iniciativa se viene trabajando desde hace tiempo y busca no depender exclusivamente de las variaciones climáticas. La nueva planta sería la segunda en la ciudad y se emplazaría en el parque industrial de la zona norte, en un predio de entre tres y cuatro hectáreas. En una primera etapa, permitiría abastecer a la zona industrial y a los barrios del norte, lo que a su vez liberaría importantes volúmenes de agua para el resto del ejido urbano.
Sastre remarcó que se trata de tecnología moderna y modular, lo que posibilita construir por etapas e ir ampliando la capacidad de producción de agua según las necesidades futuras. En cuanto a la inversión, indicó que el proyecto demandará entre 3 y 3,5 millones de dólares, con un trabajo conjunto entre el municipio y la cooperativa local.
El jefe comunal señaló que el Estado municipal aportará mano de obra y equipamiento propio, mientras que la cooperativa sumará su parte para concretar la obra. En ese marco, defendió la continuidad de la obra pública a pesar del contexto de crisis y la ausencia de financiamiento nacional, destacando que en la ciudad se ejecutan decenas de cuadras de pavimento y adoquinado en distintos barrios.
Finalmente, Sastre subrayó la implementación de una nueva metodología de obra pública y la ejecución de servicios esenciales como redes de gas para más de 200 familias, agua potable y mejoras viales. También hizo hincapié en la transparencia en el desarrollo de loteos, con una unidad ejecutora específica que administrará los fondos recaudados y los destinará exclusivamente a la provisión de servicios.
