El diputado nacional por el Frente Unidos Podemos, Juan Pablo Luque, realizó un crudo diagnóstico sobre la situación que atraviesa Chubut y, en particular, Comodoro Rivadavia, al tiempo que destacó la intensa actividad legislativa que se desarrolló durante enero en el Congreso de la Nación.
Luque señaló que el Parlamento tuvo “bastante movimiento durante todo enero” a raíz de los incendios que afectaron a la cordillera y luego por la catástrofe registrada en Comodoro Rivadavia, especialmente en el barrio Sismográfica. En ese marco, indicó que se presentaron proyectos de emergencia y también iniciativas vinculadas a la jubilación de los brigadistas.
Además, adelantó que “el 12 de febrero prácticamente es un hecho que habrá sesión” en la Cámara de Diputados para tratar el régimen penal juvenil, uno de los temas que marcarán la agenda legislativa de las próximas semanas.
Al referirse al contexto provincial, el legislador fue contundente: “Es un combo de muy malas noticias. Estamos en una situación de muchísima gravedad”. En particular, puso el foco en la crisis petrolera que atraviesa Comodoro Rivadavia y aseguró que no tiene antecedentes. “La realidad petrolera no la vi nunca en mi vida. No se ve el horizonte al final del camino”, afirmó.
Luque apuntó directamente contra la decisión de YPF de retirarse de la cuenca: “YPF decidió directamente irse y dejarnos tirados”, sostuvo, y detalló que esa salida significó la pérdida de más de 7.000 puestos de trabajo y la desaparición de más de 400 pymes vinculadas a la actividad.
En relación con la problemática del Cerro Hermitte y el barrio Sismográfica, explicó que el derrumbe está vinculado a una falla geológica producto de urbanizaciones realizadas por YPF hace más de seis décadas. “Más de 400 familias están con serios problemas”, remarcó.
Finalmente, el diputado hizo una autocrítica sobre las responsabilidades históricas en la planificación urbana de la ciudad. Recordó que la zona del Cerro Hermitte se creó en la década del 50 y que Comodoro, con 130 años de historia, arrastra “una planificación nefasta” condicionada por los campamentos petroleros. “El problema de Comodoro es la falta de urbanización”, afirmó, y concluyó: “Todos los que fuimos intendentes probablemente tuvimos una falla enorme: no poder urbanizar como corresponde”.
