Este sábado el Gobierno trasladó del sable corvo del general José de San Martín desde el Museo Histórico Nacional al Regimiento de Granaderos a Caballo, una de las piezas más emblemáticas del patrimonio histórico argentino. La decisión generó una protesta que se llevó a cabo en medio del traslado.
Tras confirmarse que la ceremonia de entrega se realizará este sábado en el parque histórico Campo de Gloria, en San Lorenzo, Santa Fe, volvió a quedar en el centro del debate el destino institucional del sable corvo de San Martín, más allá del acto ceremonial. Un grupo de manifestantes se hizo presente y repudió el acto.
La disposición señala que este emblema de la independencia nacional quedará bajo la guarda y custodia del Regimiento de Granaderos a Caballo “General San Martín”, cuerpo militar fundado por el propio Libertador, el cual será “responsable de su preservación, seguridad e integridad, conforme a las normas y protocolos que resulten aplicables”.
La normativa remarca, además, que el sable “integra el patrimonio histórico de la Nación Argentina y constituye uno de los símbolos más representativos de la soberanía nacional y de la consolidación de la independencia como expresión material del proceso emancipador y del ideal de libertad que dio origen a la República Argentina”.
