El funcionario resaltó que, aunque el recurso ya cuenta con medidas de administración que funcionan, la implementación de una Captura Máxima Permisible (CMP) brindaría una mayor «certeza» para las inversiones a largo plazo, tal como ocurrió históricamente con la merluza. Sin embargo, advirtió que el proceso técnico y administrativo no es inmediato y requiere de un trabajo coordinado con el INIDEP.
Según explicó el funcionario, Argentina se destaca en la región por sus niveles de control e investigación, lo que ha permitido que especies como el langostino y el calamar muestren números alentadores en la presente temporada. No obstante, ante el debate sobre la cuotificación, fue enfático en que, si bien es un paso posible y ordenador, su concreción demanda tiempo y el establecimiento de reglas claras que garanticen la estabilidad del sector.
«El caladero argentino goza de buena salud», afirmó, destacando que es reconocido internacionalmente por la FAO porque «es uno de los pocos caladeros que está tan saneado, tan cuidado y tan bien administrado porque es completamente sustentable».
Esta situación, según el funcionario, es producto de una infraestructura de investigación única en Sudamérica: «En la Argentina tenemos tres barcos de investigación que no lo tiene nadie. Tenemos un INIDEP que es envidiable y no lo tiene nadie», sumado a un Consejo Federal Pesquero que trabaja activamente para que las especies sigan en equilibrio. Gracias a este manejo, aseguró que «tenemos un langostino que está completamente resurgiente y ha tenido una excelente safra».
LA POSIBILIDAD DE CUOTIFICAR
Respecto al esquema de captura del langostino, el Subsecretario fue consultado por Comunidad Portuaria sobre si el sistema se mantendrá bajo los parámetros actuales o si se avanzará hacia las cuotas. Al respecto, declaró: «Yo creo que el langostino es una especie que se puede cuotificar». Para ello, volvió a poner al organismo científico como eje central de la decisión: «El INIDEP nos tiene que dar los recursos este para decir podemos establecer una CMP, siempre es más ordenado».
Cazorla recordó que este tipo de procesos ya se han vivido en el sector con resultados positivos a largo plazo. «Me tocó estar en la primer cotificación donde hubo una serie de tironeos y después de 15 años se se convencieron que una cuota da certeza para poder hacer inversiones. Se manejó bien el recurso», rememoró.
«¿El langostino se puede cotificar? Sí, se puede cuotificar. No es un paso sencillo para hacerlo de acá a junio», advirtió, señalando que se deben definir y respetar una serie de reglas técnicas.
Asimismo, defendió el estado actual de la pesquería frente a quienes demandan cambios inmediatos bajo la premisa de «ordenar» la actividad. «Usan la palabra ordenar; el recurso está ordenado, pero si querés establecer hay órdenes para respetar y están escritos», puntualizó. Como ejemplo de este orden, mencionó que «los congeladores pueden capturar hasta 2,000 toneladas, hay cupos, hay factores multiplicadores».
Finalmente, sobre la dinámica actual de la flota en la zona de Chubut, Cazorla analizó que, si bien los volúmenes pueden variar, el negocio mantiene su rentabilidad. «El mercado está demostrando que este año Rawson está pescando un poco menos, pero no tanto menos, pero con más valor», concluyó, destacando la demanda y el precio del recurso en el mercado internacional.
