Sofía Devries murió por asfixia por sumersión (ahogamiento). Así lo determinó la autopsia que se le realizó al cuerpo de la joven de 23 años que había desaparecido mientras buceaba en Puerto Madryn. Además, el informe de los forenses descartó cualquier signo de criminalidad o intervención de terceros.
El cuerpo fue encontrado el miércoles por la tarde a unos 25 metros de profundidad, cerca del Parque Submarino HU SHUN YU 809, uno de los puntos elegidos para inmersiones recreativas en la zona.
El operativo estuvo encabezado por la Prefectura Naval Argentina, que trabajó con el guardacostas GC-65 “Martín García” y contó con apoyo tecnológico especializado, incluido un vehículo operado de forma remota.
LA PALABRA DE ALEX WILLIAMS
El fiscal Alex Williams, a cargo de la investigación, explicó que Sofía sufrió una descompensación mientras ascendía durante la inmersión. Según los testimonios, su pareja intentó asistirla para ayudarla a emerger, pero no lo logró.
Tras salir a la superficie, alertó a los demás participantes, que descendieron nuevamente para buscarla, sin éxito en ese momento.
Williams detalló que la investigación se centró en determinar si existió alguna responsabilidad de terceros o si se trató de un hecho vinculado a la propia actividad. Por eso, secuestraron los equipos utilizados durante la práctica, además de documentación y elementos técnicos, para realizar peritajes y reconstruir con precisión lo ocurrido.
