La empresa petrolera de bandera redefinió su estrategia en la Cuenca del Golfo San Jorge. La operación se enmarca en la optimización de activos convencionales y el foco creciente en Vaca Muerta.
El yacimiento, ubicado en la provincia de Chubut, es uno de los activos históricos de la Cuenca del Golfo San Jorge y venía formando parte de la ronda de desinversiones lanzada en 2025 bajo el Proyecto Andes.
La decisión llegó luego de que quedara sin efecto el proceso de venta previo a Limay Energía -firma vinculada a Rovella Capital- debido a que no se cumplieron las condiciones financieras necesarias para cerrar la transacción.
Con el vencimiento del plazo para integrar el financiamiento comprometido, el directorio optó por avanzar con la segunda mejor oferta, presentada por PECOM.
DE UNA OFERTA RÉCORD A UNA OPERACIÓN “VIABLE”
El proceso de venta estuvo marcado por un giro significativo. La propuesta inicial de Rovella, cercana a los u$s 575 millones, había elevado las expectativas de valuación del activo, pero el financiamiento nunca se materializó.
El proceso, gestionado por Banco Santander, se movía originalmente en torno a los u$s 300 millones, en línea con el interés de operadores especializados en áreas maduras.
Finalmente, la transacción con PECOM se encamina por unos u$s 400 millones, un monto que, si bien menor al ofrecido inicialmente, se sustenta en un esquema financiero sólido y en la capacidad operativa del comprador.
