Hubo incidentes en 13 de los 32 estados de ese país. Las autoridades informaron que los ataques se concentraron principalmente en el área metropolitana de Guadalajara, aunque también se extendieron a otros municipios.
Según reportes preliminares, grupos armados realizaron acciones coordinadas para colapsar la circulación mediante la quema de autos y agresiones directas contra fuerzas de seguridad, una modalidad utilizada por el crimen organizado para dificultar la respuesta oficial y generar temor en la población.
El saldo incluye además varios efectivos heridos, daños a patrullas, comercios incendiados, ataques a instalaciones públicas y saqueos en decenas de tiendas, lo que provocó horas de caos y paralización en zonas clave del estado.
Los hechos también tuvieron repercusiones en estados vecinos, mientras continúan los operativos y las investigaciones para determinar el alcance real de los ataques y sus responsables.
