Boca encontró respuestas en su ataque y sumó una señal positiva en la contundente victoria por 3 a 0 ante Lanús en la Fortaleza.
La sociedad ofensiva entre Miguel Merentiel y Adam Bareiro resultó decisiva en el mejor partido del año del equipo dirigido por Claudio Úbeda: el uruguayo marcó dos goles y el paraguayo aportó presencia física, juego de espaldas y espacios para el resto del equipo.
El triunfo dejó varias conclusiones favorables para Boca, aunque la principal pasó por la consolidación del doble nueve, ya que Merentiel, que no había logrado convertir en lo que iba de 2026, rompió la sequía con un doblete y firmó su actuación más destacada de la temporada.
Bareiro, por su parte, ofreció el tipo de referencia ofensiva que el equipo necesitaba: un delantero capaz de aguantar la pelota, descargar con precisión y fijar a los centrales rivales.
“Es una alternativa válida que nos está dando resultados”, sostuvo Úbeda en conferencia de prensa y explicó que el paraguayo aporta características distintas a las del resto del plantel y destacó su capacidad para jugar de espaldas y sostener el balón.
Según el técnico, esa virtud permite que Boca encuentre una salida directa cuando los rivales presionan alto y bloquean el juego por abajo, además de mantener la posesión en campo contrario.
