A menos de siete meses de las elecciones presidenciales en Brasil, la alarma comenzó a sonar con fuerza en la izquierda y en el entorno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Flavio Bolsonaro, el “elegido” por su padre y líder de la derecha radical Jair Bolsonaro para evitar la reelección del actual presidente, se puso cabeza a cabeza en los sondeos nacionales.
La última encuesta de Genial/Quaest, divulgada el lunes pasado, reveló que el delfín del clan Bolsonaro aumentó cinco puntos en febrero en las intenciones de voto del electorado independiente y le descontó hasta diez puntos en los últimos meses al histórico líder del Partido de los Trabajadores (PT).
Si las elecciones fueran hoy, Flavio Bolsonaro y Lula estarían en un virtual empate técnico en un eventual balotaje. Los comicios están previstos para el 4 de octubre. Ambos recogen un 41% de respaldo.
“El escenario refuerza la idea de polarización entre Lula y Flavio Bolsonaro, pero el juego sigue abierto”, dijo a TN el analista brasileño Fernando Guarnieri, de la Universidad de San Pablo.
