Trump, en una entrevista con el diario británico The Telegraph, no descartó que Estados Unidos abandone la OTAN y la definió como un “tigre de papel”. “Nunca me emocionó la OTAN. Siempre supe que era un tigre de papel, y Putin también lo sabe, por cierto”, lanzó el mandatario estadounidense, visiblemente molesto por la negativa de los países miembros a involucrarse en la guerra con Irán.
En una conferencia de prensa en Londres, Starmer fue contundente: “Sea cual sea la presión sobre mí y sobre otros, sea cual sea el ruido, voy a actuar según el interés nacional británico en todas las decisiones que tome”. El primer ministro remarcó que el Reino Unido está “plenamente comprometido” con la OTAN y que no piensa ceder ante presiones externas.
Además, Starmer admitió que recibió “presiones” para que Gran Bretaña se involucre en la guerra contra Irán, pero fue tajante: “Fui absolutamente claro: esta no es nuestra guerra y no nos vamos a involucrar en ella. Pero también tengo muy claro que, en materia de defensa, seguridad y nuestro futuro económico, debemos estrechar lazos con Europa”.
El jefe de gobierno británico insistió en que, más allá de las críticas o presiones, su deber es actuar en función de los intereses nacionales. “Independientemente de la presión o las críticas, soy el primer ministro británico y debo actuar en función de nuestros intereses nacionales. Debo decir que, en materia de defensa, seguridad e inteligencia, colaboramos estrechamente con Estados Unidos, como siempre”, subrayó.
De esta manera, Starmer buscó llevar calma en medio de la tensión internacional y dejó en claro que el Reino Unido no se dejará arrastrar a un conflicto con Irán, al tiempo que reafirmó la alianza histórica con la OTAN y la cooperación con Estados Unidos en temas clave de seguridad.
