Ante la escalada de los precios del petróleo, el Gobierno postergó la actualización del impuesto al combustible líquido (ICL) y al dióxido de carbono (IDC) hasta principios de mayo. Lo hizo a través del decreto 217, publicado en el Boletín Oficial.
El ajuste estaba previsto para este miércoles 1° de abril. A principios de marzo, la Secretaría de Energía había aplicado un alza de 1,1% en el gravamen.
La postergación hace que este mes no haya aumento en los precios de las naftas y gasoil por impuestos los combustibles, que suelen trasladarse de manera directa en los valores al surtidor.
En marzo, las naftas y el gasoil acumularon un aumento de más de 20% producto de la fuerte suba del petróleo, que superó los u$s 100 en medio de la guerra en Medio Oriente.
“Con el propósito de continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible, resulta necesario, para los productos en cuestión, volver a diferir los incrementos remanentes originados en las referidas actualizaciones”, aclararon desde la Secretaría de Energía.
En un intento por contener los precios al consumidor, el Gobierno también adoptó otra medida: las petroleras puedan subir el corte de la nafta y el gasoil con biocombustibles. Así, las refinadoras podrán incorporar de manera voluntaria hasta 15% de bioetanoly hasta 20% de biodiesel, siempre que cumplan con los parámetros de calidad establecidos.
Según entiende el Ejecutivo, con el crudo internacional por encima de u$s 100, el bioetanol y el biodiésel pueden contribuir a bajar el costo de producción de combustibles y, por ende, el traslado al consumidor final.
