Tras anotarse una nueva victoria legislativa con la aprobación de los cambios a la Ley de Glaciares, el Gobierno busca mantener el envión en el Congreso. Para ello, el oficialismo avanza con una agenda doble en la Cámara de Diputados y el Senado que incluye proyectos como la Ley Hojarasca, un tratado internacional sobre propiedad intelectual, la ley de propiedad privadas, entre otros.
Las iniciativas forman parte de una amplia batería de proyectos que el Ejecutivo tiene en carpeta y que busca movilizar para recuperar la iniciativa política, luego de varias semanas de parálisis por las investigaciones judiciales y periodísticas que protagoniza el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
En ese contexto, el triunfo del miércoles por la noche con la Ley de Glaciares fue celebrado con énfasis por el presidente y sus ministros.
Para aprovechar el impulso, en Casa Rosada adelantaron una probable reunión de la mesa política para la próxima semana para continuar la planificación de la agenda legislativa. Según pudo saber TN, los primeros proyectos a discutir ya tienen fecha.
Dentro de dos semanas, el Gobierno se propone discutir la Ley Hojarasca, la iniciativa redactada por Sturzenegger para derogar alrededor de 70 leyes vigentes que el ministro desregulador considera obsoletas.
Entre ellas aparecen medidas insólitas como la exigencia de un carnet de mochilero para hacer dedo y una inhabilitación a funcionarios públicos para azotar personas, pero también puntos sensibles como la eliminación de los aportes estatales a entidades como la Federación Argentina de Municipios, un enclave del peronismo bonaernse, entre otros.
De acuerdo a los planes del Ejecutivo, el proyecto obtendría dictamen el martes 21 de abril para debatirse el miércoles 22 en la Cámara de Diputados.
En esa misma sesión también se prevé discutir el Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT), una medida que la Argentina se comprometió a aprobar antes del 30 de abril en el acuerdo de libre comercio firmado con los Estados Unidos.
La iniciativa, que comenzará a tratarse en comisión la próxima semana, busca que el país se ajuste a los parámetros internacionales en materia de propiedad intelectual. Se trata de una demanda histórica de entidades norteamericanas que abarcan desde laboratorios hasta la industria textil, con sus frecuentes reclamos por las falsificaciones vendidas por ferias ambulantes en el barrio porteño de Once o en el mercado bonaerense de La Salada.
En ese contexto, el oficialismo se propone avanzar recuperando un proyecto que ya había obtenido media sanción en el Senado en 1998, pero que nunca fue votado en Diputados. Si bien por regla general una iniciativa vence un año después de su aprobación parcial si no es tratada por la otra Cámara, esto no aplica para los convenios internacionales.
