En una entrevista con FM del Lago, el intendente de Corcovado, Ariel Molina, se refirió a su participación en la agenda oficial desarrollada en Esquel junto al gobernador Ignacio Torres, donde aprovechó la ocasión para avanzar en gestiones clave para su localidad.
Molina explicó que asistió por iniciativa propia a las actividades: “Nacho no pidió que lo acompañe, yo fui por estas reuniones. Me parecía correcto estar presente en las obras que se están haciendo en Esquel”, señaló, remarcando la importancia de fortalecer el vínculo institucional.
En ese marco, el intendente detalló que solicitó la ejecución de conexiones de gas domiciliarias para 43 familias de Corcovado. “Son vecinos que no están en condiciones económicas de afrontar esos trabajos, por lo tanto necesitan del acompañamiento del Estado”, subrayó.
Asimismo, destacó el respaldo del mandatario provincial hacia la localidad. “Yo no puedo hablar mal de Nacho porque está ayudando mucho. Con quien te tiende la mano hay que ser agradecido”, expresó.
Por otra parte, Molina también se refirió a su relación con el dirigente Juan Pablo Luque, con quien admitió mantener diferencias. “Estamos en veredas opuestas. No hablo del peronismo en general, sino de una cuestión personal. Tuvimos una discusión y después no volvimos a hablar. Me puso un candidato en contra en las elecciones”, afirmó.
Finalmente, sostuvo que actualmente no existe diálogo entre ambos: “En política no vale todo. La relación con Luque no es ni buena ni mala, simplemente no hay diálogo”, concluyó.
