El partido entre Palestino y Gremio por la Copa Sudamericana regaló una escena que hizo recordar a lo que vivió Martín Palermo el 4 de julio de 1999 con la Selección argentina ante Selección de Colombia por la Copa América 1999: una noche marcada por los penales errados.
Esta vez, el protagonista fue Carlos Vinícius, quien erró tres penales consecutivos en apenas seis minutos.
A los diez minutos del primero tiempo, el árbitro sancionó penal para el conjunto brasileño y Vinícius se hizo cargo. Remató y atajó Sebastián Pérez pero no valió porque el arquero se había adelantado. Se repitió la ejecución y nuevamente el chileno volvió a imponerse, aunque otra vez la acción fue invalidada por la misma infracción.
El clima ya era completamente irreal en el Estadio Municipal de La Cisterna. Pero faltaba el desenlace.
En el tercer intento, con la presión al máximo, Vinícius cambió la estrategia y optó por un disparo al medio. Sin embargo, Pérez, figura absoluta de la noche, reaccionó con la pierna derecha y volvió a evitar el gol. Tres penales, seis minutos y cero festejos para Gremio.
