La modelo Carolina “Pampita” Ardohain abrió su corazón en una publicación en redes donde recordó a Blanca, su hija mayor fallecida en 2012, en el día que cumpliría 20 años. Con imágenes de ambas tomadas en lo que parece ser una webcam, la conductora volcó sus pensamientos y mantuvo vigente el recuerdo de su primogénita.
Para recordar a Blanca, la modelo eligió la frase “Les presto mis zapatos” para enumerar una lista de sentimientos que la vinculan a la llegada de su hija.
“A los que no pueden dimensionar cómo es que el mundo se ponga de cabeza con una llegada… A los que no se les iluminó la vida con un hijo… A los que no se maravillaron con una mirada y unos ojitos negros llenos de brillo… Les presto mis zapatos. A los que no oyeron la voz más dulce y suave cantando canciones todo el día… A los que no tocaron un pelo largo con los rulos despeinados al viento… A los que no bailaron por toda la casa con una princesa de cuento vestida de colores y corona…”, recordó con emoción.
Esa frase resonó en varias ocasiones más durante la poesía, sirviendo como punto y aparte dentro de los recuerdos y vivencias de la pequeña: “Les presto mis zapatos. A los que no vieron dientes diminutos en una risa ruidosa y contagiosa que te hace reír hasta las lágrimas… A los que no escucharon atentos los mil sueños infinitos que puede contar una niña pequeña… A los que no se dan una idea de lo divertida y alegre que puede ser una mariposa…”, continuó.
Pampita definió a su hija como “una amiga leal y buena que daría todo por cuidarte” y una “hermana dedicada y cariñosa, que te comparte todo, te cuida y te abraza apretado”.
El relato pasó de recuerdos felices al inexplicable dolor que una madre siente ante la pérdida de un hijo: “Les presto mis zapatos. A los que no llevan en el alma un recuerdo tan fuerte que podrías tocarlo y olerlo con la mente…”.

Pero siempre manteniendo la alegría de tener aún un recuerdo tan claro de su hija: “A los que no experimentaron lo feliz que se siente abrir bien los ojos y ver todos los verdes de la naturaleza… A los que no les cambió las prioridades una maestra que te hace ver la verdad en lo pequeño…”.
“Les presto mis zapatos. A los que nunca perdieron lo más preciado… A los que no entienden cuánto cuesta caminar sin poder ver y tocar de nuevo… A los que no sangraron por dentro con heridas que nunca cierran…”, expresó.
Finalmente, terminó su mensaje al cielo con un agradecimiento: “Les presto mis zapatos. A los que no descubrieron que el amor todo lo puede… A los que no se imaginan el honor tan grande que es ser tu mamá hace 20 años… A los que no tuvieron el privilegio de conocerte y amarte… Les presto mis zapatos”.
