La magistrada, el defensor del imputado, la fiscalía que investigó el caso y el abogado querellante representante de la víctima, llegaron a un acuerdo para seguir fijando sus respectivas posturas en el caso, con el objetivo de que la jueza Martini pueda tener un panorama general y así resolver si se cumplen los requisitos para que el imputado sea sometido a juicio oral y público.
El imputado es Carlos Rivas, la fiscalía y la querella sospechan que fue el autor de haber arrojado una riestra de chorizos envenenados hacia el interior del terreno de un vecino con el saldo de la muerte de dos perros hembras y un macho, propiedad Alan Martíni, sobre la calle Tamariscos del barrio La Isla de Rawson. Cámaras de seguridad ubican a Rivas arrojando elementos hacia el interior del predio. Fue pasadas las 21.30 horas del 1ero. de marzo del año pasado.
La investigación del caso estuvo a cargo de la fiscal general Florencia Gómez jefa de la Unidad Fiscal Especializada en Ambiente y Delitos Contra Animales. El querellante Romano Cominetti representante del propietario de los perros, adhirió a la teoría del caso de la fiscal y complementó la reunión de pruebas con otras evidencias y testimonios que, a su criterio, deberán ser expuestas en el debate que promueven ambos.
El defensor Pablo Sánchez pidió el sobreseimiento para Rivas. Sus argumentos y los de las otras partes se encuentran en análisis que deberá resolver la continuidad del proceso con nuevas argumentaciones que se escuchará este jueves al reanudarse la audiencia preliminar
El caso está caratulado como maltrato y crueldad contra los animales con una expectativa de pena para la fiscal de cuatro años de prisión y, para el querellante Cominetti, cinco años y tres meses
