Estados Unidos e Irán volvieron a intercambiar ataques este jueves, por segundo día consecutivo, en medio de la disputa por el control de la navegación en el estrecho de Ormuz.
Washington bombardeó objetivos militares iraníes para defender la libre circulación de buques, mientras que Teherán reivindicó ataques contra bases estadounidenses en el Golfo, informó la agencia AFP,
La escalada amenaza una vía marítima clave por la que, antes de la guerra, transitaba el 20% del petróleo y del gas natural licuado consumidos a nivel mundial.
Las fuerzas estadounidenses aseguraron que los últimos bombardeos estuvieron dirigidos contra la capacidad de Irán de amenazar la libre navegación en el estrecho de Ormuz, después de los recientes ataques contra buques comerciales en esa zona estratégica.
Según Washington, los ataques alcanzaron unos 90 objetivos militares iraníes, entre ellos sistemas de defensa aérea, depósitos de misiles y drones. La agencia oficial iraní IRNA informó que hubo tres muertos y varios heridos en las afueras de Ahvaz, en el suroeste de Irán.
El presidente Donald Trump dio por terminada la tregua tras el primer intercambio de ataques del miércoles, aunque horas después dejó abierta la posibilidad de continuar las conversaciones. En su plataforma Truth Social, advirtió: “Esto es en represalia por el bombardeo de barcos de ayer por parte de Irán. Si vuelve a ocurrir, será mucho peor”.
Trump también afirmó que la parte iraní lo llamó porque quería alcanzar un acuerdo, aunque no dio detalles de esa comunicación. Luego cuestionó la posibilidad de un entendimiento al sostener que los iraníes están “un poco locos”.
