El campeón ganará 21 millones de dólares más que el tercer lugar y 23 millones de dólares más que el equipo que finalice en la cuarta posición.
Parte de los recursos recibidos por las federaciones puede destinarse al pago de bonos para futbolistas, integrantes del cuerpo técnico y personal de apoyo, según los acuerdos establecidos antes del torneo.
El resto puede utilizarse en áreas como categorías juveniles, selecciones femeninas, infraestructura, formación de jugadores y gastos operativos.
