El 16 de junio de 2006, Lionel Andrés Messi saltó por primera vez a la cancha en una Copa del Mundo, en la ciudad alemana de Gelsenkirchen. A poco más de 20 años del hito que se hace cada vez más grande a medida que se aleja en el tiempo, aquel chico que usaba el número 19 saldrá a jugar una nueva final en el máximo torneo de fútbol del planeta.
En aquella jornada ante Serbia y Montenegro, Messi incluso convirtió el primer gol de una lista que se volvió récord en el Mundial 2026. Con los ocho que lleva anotados en Estados Unidos, México y Canadá (aunque él los hizo todos en territorio estadounidense), el capitán llegó a los 21 gritos en la historia.
Ahora, a los 39 años y vigente como nunca, Messi juega otra final de un Mundial. En el estadio MetLife de Nueva Jersey, donde buscará romper más récords para agigantar la leyenda. Todo indica que este será el último baile del capitán de la Selección argentina, pero…
En la definición de la Copa del Mundo 2026 frente a España, Messi tiene diversas marcas en la mira. La más importante es personal y grupal: conseguir el bicampeonato. Se trata de un hito que solo dos selecciones lo obtuvieron en la historia: Italia en 1934 y 1938, y Brasil en 1958 y 1962.
Si la Scaloneta se corona en la final, Messi y 16 de sus compañeros en el actual equipo ganarán su segundo título en un Mundial, para unirse a Daniel Alberto Passarella, quien hasta ahora es el único argentino que tiene ese privilegio: lo logró en 1978 y en México 86, aunque en este último no pudo jugar ni un minuto por problemas de salud y aun así recibió la medalla.
Más allá de este objetivo, que es el principal, Leo va a jugar su tercera final de una Copa del Mundo. Ya disputó las de Brasil 2014 (derrota 1-0 con Alemania en tiempo suplementario) y Qatar 2022 (victoria ante Francia en definición por penales).
Su presencia en el partido contra España le permitirá a Leo sumarse a Cafú en otro récord como los únicos dos futbolistas en haber disputado tres veces la final de un Mundial. Y elevará a 34 su cantidad de partidos en la Copa del Mundo, una marca que también lo tiene como número uno.
El brasileño lo hizo en Estados Unidos 1994 (fue suplente, ingresó en el primer tiempo por Jorginho en el triunfo ante Italia por penales), en Francia 1998 (derrota contra los locales) y en Corea del Sur y Japón 2002 (victoria frente a Alemania).
Si bien Pelé estuvo en el plantel de Brasil que disputó y ganó tres finales mundialistas, sólo jugó dos de ellas, las de Suecia 1958 y México 1970. En la definición de Chile 1962 no estuvo en cancha por un desgarro que sufrió en el segundo partido de la Copa del Mundo, ante Checoslovaquia, cuando fue reemplazado por Amarildo.
