Cuatro mineros quedaron varados durante cuatro días y tres noches en una zona montañosa de Catamarca, a casi 4.400 metros de altura sobre el nivel del mar, sin comida, sin agua y con temperaturas que llegaron a 24 grados bajo cero. Todos fueron encontrados con vida este miércoles en la mañana.
Alfredo Medina, bombero voluntario de Santa María y parte del equipo de rescate, relató cómo fue el operativo en diálogo con TN mientras regresaba en caravana escoltando las ambulancias que trasladaban a los rescatados.
El lunes en la tarde, familiares de los mineros avisaron a las autoridades que los hombres no habían llegado a su lugar de trabajo. Tras recibir la alerta, salieron, desde la ciudad catamarqueña de Santa María, dos dotaciones con personal de rescate de montaña, rumbo a la zona de Antofagasta de la Sierra. Pero el temporal había cortado los caminos.
Medina detalló que en el pueblo de El Peñón, uno de los móviles debió detenerse para rescatar a familias de turistas que también habían quedado varadas, entre ellas una con niños de 5, 10 y 12 años, y otra familia que fue encontrada en un auto a la orilla de la ruta con un bebé de meses.
El resto del equipo continuó hacia la mina Tres Quebradas, ubicada a 4.500 metros sobre el nivel del mar en la cordillera de Fiambalá, en Catamarca.
TRES DÍAS DE OPERATIVO BAJO LA NIEVE
Durante la primera noche, los rescatistas trabajaron sin parar tratando de despejar caminos y llegar a las coordenadas que les habían dado como referencia. “Fue una noche muy dura, nunca paró el temporal”, recordó Medina.
Al día siguiente, se sumaron al operativo vehículos de Gendarmería, Policía, empresas mineras y del municipio, con camionetas y maquinaria pesada. La nieve acumulada llegaba a un metro de altura en algunos tramos y superaba los dos metros en otros. Los rescatistas avanzaban con pala y pico.
En un momento, con 16 grados bajo cero y a las 10 de la noche, Medina y sus compañeros tomaron la decisión de dejar los vehículos, cruzar un cerro caminando y llegar a pie a un refugio donde suponían que podrían estar los mineros. Caminaron dos horas, pero al llegar, no encontraron a nadie.
