El ultraderechista Abelardo De la Espriella, de 48 años, juró el viernes como presidente de Colombia por el período 2026-2030, en reemplazo de Gustavo Petro, primer gobernante de izquierda del país.
El acto de asunción del flamante presidente colombiano tuvo lugar, por primera vez en la historia, en la Arena de la Universidad Santiago de Cali (USC), en lugar del Capitolio Nacional, sede del Congreso, en Bogotá.
En un breve diálogo al ser abordado por periodistas al llegar a la sede de la Universidad Santiago de Cali, De la Espriella dijo: “Es un gran día para la democracia, Colombia se salvó, y vamos a construir todos la Patria Milagro”.
Este concepto apunta a la promesa enunciada en la campaña presidencial de recortar el Estado un 40% y crecer al 7% anual.
Además, propone la “recuperación” del control territorial, el fortalecimiento de la Fuerza Pública y mayor confrontación con las organizaciones vinculadas con el narcotráfico.
De la Espriella accedió a la primera magistratura colombiana tras derrotar en segunda vuelta celebrada el 21 de junio al izquierdista Iván Cepeda, candidato apoyado por Petro, quien no asistió a la ceremonia.
El nuevo titular del Ejecutivo colombiano llega al poder con su postura de rechazo a las negociaciones con los grupos armados al margen de la ley, la promesa de reducir el tamaño del Estado, reconfigurar la relación con Israel y reactivar el sector petrolero y gasífero.

Aliado del presidente estadounidense Donald Trump, De la Espriella forma parte de un giro a la derecha que se extiende por América Latina en países como Argentina, Chile, Ecuador, Bolivia, Perú y Panamá.
Con el fin de blindar la seguridad de la ciudad durante el acto de asunción, el Ministerio de Defensa desplegó un dispositivo con más de 11.000 efectivos.
En una intervención ante el pleno del Legislativo, el presidente del Senado, Honorio Henríquez, llamó al diálogo con todos los sectores y aseguró: “No necesitamos intentos de desobediencia civil sino construir entre todos la solución”.
