El presidente de Conarpesa, Fernando Álvarez Castellano, confirmó que 30 de los 39 trabajadores que habían sido despedidos tras el conflicto en la empresa serán reincorporados a sus puestos de trabajo este miércoles, coincidiendo con el ingreso del langostino a Rawson.
En diálogo con Radio Jornada, Álvarez Castellano explicó que esos trabajadores “han demostrado primero que son mujeres” y consideró que muchos de ellos fueron engañados respecto de lo que iba a suceder durante la protesta.
Según relató, a los trabajadores se les habría planteado que concurrirían a la empresa para dialogar sobre la situación laboral, pero no que iban a ingresar a las oficinas y protagonizar una protesta. “Les dijeron ‘vamos a ir al comedor a hablar’ —que muchas veces hay que ir al comedor— y no a irrumpir las oficinas a los gritos”, sostuvo.
Álvarez Castellano diferenció a esos trabajadores de un grupo de dirigentes y otros empleados a los que responsabilizó por haber impulsado la medida. Mencionó puntualmente a Pepe Díaz, Rebotito y González, además de otro grupo de entre ocho y nueve personas, a quienes calificó como “bastante bravos”.
El empresario afirmó que esos dirigentes fueron quienes llevaron a los trabajadores “a cometer semejante error” y remarcó que, a su entender, la gravedad de los hechos no habría sido comprendida inicialmente por quienes participaron.
Reclamo ante Trabajo y acciones judiciales
Álvarez Castellano también se refirió a la última audiencia realizada en el marco del conflicto y cuestionó que el Ministerio de Trabajo y la Secretaría sean el ámbito adecuado para resolver la situación.
“Seguimos insistiendo en el Ministerio de Trabajo, en la Secretaría, que no es el ámbito que corresponde”, señaló.
Mientras tanto, confirmó que los 30 trabajadores reincorporados recuperarán sus condiciones laborales anteriores y que se les revocará el despido.
Sin embargo, advirtió que la empresa mantendrá su postura respecto de quienes, según su interpretación, tuvieron responsabilidad directa en los hechos.
“Vamos a ir hasta las últimas consecuencias”, afirmó Álvarez Castellano, y sostuvo que “las cosas no pueden quedar así por las buenas”.
En ese sentido, cuestionó duramente las formas utilizadas durante el conflicto: “Unos sindicalistas se creen que estamos como en la época del Lejano Oeste o que todo se arregla a palos o que todo se arregla rompiendo, amenazando y asustando a la gente”.
Finalmente, confirmó que Conarpesa analiza mantener las acciones penales contra los responsables de los incidentes. “Les sacaremos, cuando se pueda o corresponda, la demanda penal”, concluyó.
