Sobre el final de la semana anterior, el Intendente había participado del 41° aniversario del Centro de Primera Infancia “Evita”, una institución fundada allá por agosto de 1985 que forma parte de la vida de Madryn y sus vecinos. Ubicado sobre calle Yrigoyen, en la esquina tradicional de acceso al playón de la Vieja Terminal de Ómnibus, el CPI funciona albergando a niños y niñas de entre 45 días y 3 años de edad.
“Acá dan sus primeros pasos en todos los sentidos, se relacionan, interactúan, aprenden, y lo hacen de la mejor manera, jugando y compartiendo. A esa edad, no hay nada más importante que eso” destacó el Intendente, que también agradeció “al personal que lleva adelante sus tareas en forma cotidiana, con una responsabilidad enorme trabajando con el tesoro más preciado que puede tener una familia. Realmente hay que destacar la gran labor que cumplen, y el amor que tienen por las cosas que hacen, esa es la mejor forma de hacer todo”.
“La implementación de las políticas públicas desde el Municipio, son las que hacen que estas instituciones funcionen y trasciendan en el tiempo. Madryn es una ciudad con un Municipio que cuenta con muchas de estas instituciones que albergan a los más chicos, y también a nuestros adultos mayores. Para nosotros esas políticas públicas, son políticas de estado que deben ser sostenidas en el tiempo. Además somos la primera ciudad de la Provincia de Chubut en implementar la Sala Obligatoria a partir de los 3 años, lo que refleja nuestra mirada en lo que tiene que ver con la educación de nuestros chicos y chicas”, admitió el Intendente.
CENTRO INTEGRAL DE LA NIÑEZ: “EL MINI HOGAR”
También el Intendente visitó el fin de semana, junto a los representantes de la Secretaría de Desarrollo Comunitario, las instalaciones del Centro Integral de la Niñez, más conocido en nuestra ciudad como el “Mini Hogar”, que cumplió 47 años de vida desde su fundación en agosto de 1979.
Allí Sastre compartió la celebración con el personal que lleva a cabo sus tareas laborales y también junto a colaboradores y allegados a la vida institucional de este lugar, como así también el grupo “Abuelas Lee Cuentos de Puerto Madryn”, un voluntariado de lectura en voz alta que recorre escuelas, hogares y espacios culturales para compartir historias con la comunidad, y acercar la literatura.

“Personalmente es una institución a la cual siempre hemos estado ligados como familia, y la verdad es que me genera orgullo el funcionamiento del ‘Mini’ y la gente que allí se encuentra para brindar contención, amor y aprendizaje a chicos y chicas que se encuentran en situaciones vulnerables. Estoy siempre agradecido con el personal municipal por cómo ejecutan las acciones cotidianas, y también con todos los colaboradores que llegan desde otros poderes y espacios de trabajo para articular acciones pensando en el bienestar de estos jóvenes”, cerró Sastre.
