El hecho ocurrió el 27 de julio de 2026, cuando J.R.P. fue sorprendido debajo de un camión Chevrolet C-60, luego de haber cortado parte de su cableado utilizando herramientas. Durante el juicio declararon la víctima, testigos y personal policial que intervino en el procedimiento y en las actuaciones posteriores, además de producirse la restante prueba reunida durante la investigación.
Luego de valorar la prueba presentada durante el debate, la jueza declaró al acusado como autor penalmente responsable del delito de daño y le impuso la pena de un mes de prisión de efectivo cumplimiento, conforme lo solicitado por el Ministerio Público Fiscal. El aspecto central del caso fue la utilización del juicio rápido, una herramienta procesal que permitió investigar, formular la acusación, realizar el juicio oral y público y obtener una sentencia condenatoria en menos de treinta días desde ocurrido el hecho, brindando de esta manera una respuesta rápida y efectiva a la víctima.
Por otra parte, registra además una condena anterior de un año y ocho meses de prisión de ejecución condicional. Como consecuencia de la comisión de un nuevo delito dentro del plazo legal, una vez reunidos los presupuestos correspondientes deberá revocarse el carácter condicional de aquella condena, lo que implica que esa pena, que hasta el momento se encontraba en suspenso, pasará a ser de efectivo cumplimiento.
