Merino fue elegido presidente de la UCR Chubut y reemplazará a Gustavo Menna por los próximos cuatro años. La rosca política previa a la votación convirtió a esta elección en una contienda más que importante y dejó similitudes con otras internas de hace pocos años atrás.
Si bien el resultado de la votación dejó una clara victoria para Merino, en semanas y días previos al convite de hoy en la ciudad cordillerana, se vivieron momentos ajetreados en el partido centenario.
Cualquier analogía con 2023 es aplicable para lo que ocurrió ayer. Hace tres años atrás, cuando debían dirimirse los candidatos a intendentes en la ciudad de Trelew, Juntos por el Cambio tenía en la línea de largada a Gerardo Merino, quien era presidente del Comité radical de la ciudad más grande del Valle Inferior.
Pero por peleas y fuertes diferencias dentro del espacio, apareció Federico Massoni como candidato y debió dirimirse en una interna.
Massoni era apoyado por el intendente de Rawson Damián Biss y el diputado provincial de la UCR, Manuel Pagliaroni, mientras que Merino contaba con el respaldo de Torres.
Con la candidatura de Massoni, terminó de romperse todo puertas adentro. El exministro de Seguridad de Mariano Arcioni no era un nombre cualquiera: Massoni estaba en plena batalla judicial contra Ignacio Torres y sectores importantes de la economía chubutense.
La candidatura terminó decantando por el lado de Merino, quien se impuso en el cara a cara frente a Massoni.
La relación entre Biss y Torres quedó totalmente debilitada. Para siempre.
Poco más de tres años después, hoy se encontraba un escenario similar: Merino avalado por Torres y una parte del aparato radical de Chubut, y Sergio Guajardo, con el guiño de Biss, pero también de extrapartidarios.
En las filas de Merino, no dudan de que en la candidatura de Guajardo “también estaban las huellas” de Juan Pablo Luque y el exgobernador, Mariano Arcioni.
Cuentan que Luque estaba al tanto de todo por el diálogo fluido que mantenía con algunos actores que apoyaban a Guajardo, mientras que Arcioni – dicen – movió algunos contactos que le quedaron desde su etapa como gobernador.
Ayer hubo una nueva guerra fría entre Torres y Biss con el mismo resultado de 2023.
Pero nadie lleva agua bendita. El año pasado, en la interna peronista entre Luque y el intendente de Dolavon, Dante Bowen, el gobierno provincial también jugó y apoyó al valletano, al igual que los hermanos Sastre de Puerto Madryn.
La victoria de Merino ratifica el rumbo del cambio que inició en 2023 con el triunfo de Torres en la gobernación tras 20 años ininterrumpidos de gobiernos peronistas.
Por último, Merino se encargó de dejar en claro el respaldo a la gestión de Torres. Desde las filas radicales indicaron que el acuerdo entre algunos radicales y peronistas “volvió a fallar”.
