La confirmación de Franco Colapinto como piloto de Alpine para 2027 cambió el escenario, pero no terminó con los desafíos del argentino en la temporada actual. Con su continuidad asegurada, la segunda parte del año ya tiene otro sentido: ya no se trata de convencer a la escudería para conservar el asiento, sino de consolidar el crecimiento junto a un equipo que apunta cada vez más alto en la Fórmula 1.
Después del Gran Premio de Países Bajos, Colapinto ocupa el 12° lugar del campeonato con 19 puntos. Sumó en seis de las 12 carreras disputadas: fue décimo en China, séptimo en Miami, sexto en Canadá, décimo en Barcelona, noveno en Gran Bretaña y décimo en Bélgica. Sus mejores actuaciones llegaron en Miami y Canadá, donde consiguió 6 y 8 puntos, respectivamente.
Con 11 carreras todavía por delante, hay margen para transformar buenas actuaciones parciales en una cosecha más constante. El calendario oficial contempla carreras en Monza, Madrid, Bakú, Singapur, Austin, México, Brasil, Las Vegas, Qatar y Abu Dhabi, además de la cita de Estados Unidos en Austin.
Su reaparición en las pistas será este fin de semana en Italia, donde estrenará su nuevo contrato con el objetivo de demostrar por qué Alpine eligió confiar en él de aquí hasta 2027. A partir de Monza, comienza una nueva etapa que presenta retos de otro calibre, desde la comparación con su compañero hasta las metas colectivas.
