Este miércoles murió Chiche Gelblung. El prestigioso periodista tenía 82 años y había sido internado ayer en el sanatorio De Los Arcos por un agravamiento de un afección respiratoria.
A mediados de mayo había sido internado en terapia intensiva en el mismo sanatorio tras sufrir una trombosis en el tobillo. Durante su hospitalización, le habían realizado un stent en una de sus piernas. Antes de este cuadro, había tenido una caída hace más de dos semanas a la que no le habría prestado atención, según informó Pía Shaw.
Cuando recibió el alta, había manifestado: “Cansancio. Ya vine a trabajar. No tengo más remedio. Estoy perfecto. El reposo siempre es bueno. Siempre hay que trabajar lo menos posible, pero vengo igual”.
Porteño del barrio de Devoto, cuando a esa zona todavía la dominaban las grandes casonas, Samuel Gelblung nació el 7 de febrero de 1944 en una familia de clase media con fuertes inquietudes políticas de izquierda. Su vocación por la lectura y la escritura llevó a que tuviera su primera oportunidad con menos de 20 años en la revista Gente, de Editorial Atlántida, donde comenzó a formarse como periodista.
Con poca formación académica, conoció a fondo el oficio en las redacciones y tuvo una suerte de postgrado en lo que fue su primera gran cobertura: con 25 años cubrió la “guerra de los seis días”,
Su personalidad, su capacidad y su creatividad para generar ejes noticiosos de impacto, lo llevaron a ser el jefe de redacción de Gente.
“Nunca dejes que la realidad te arruine una buena nota”, es una de sus máximas, que tiene varios episodios; uno de los primeros lo contó él mismo: “Fui a Atolón de Mururoa (Pacífico) a cubrir una prueba nuclear que mató a miles de peces. Llegué tarde y no encontré ningún pescado porque se los había llevado la marea. ¿Cómo reproducís eso? Vas al mercado, comprás pescados y los tirás para hacer la foto”.
