La madrugada del 16 de agosto terminó con un adolescente de 16 años asesinado a balazos y un comerciante de Mar del Plata detenido. Ahora, mientras la Justicia define si dicta la prisión preventiva contra Ulises Cristiano o dispone su libertad, el expediente sumó nuevos elementos que ponen bajo la lupa su versión de los hechos.
Una de las principales pruebas incorporados a la causa es la transcripción del llamado al 911 que Cristiano realizó apenas después del ataque. “Seis flaquitos me quisieron robar y los reventé a tiros. Cayó uno, mandame un patrullero y ambulancia”, dijo el comerciante al comunicarse con la Central de Emergencias.
Durante la conversación, el operador le preguntó si los jóvenes estaban armados. Cristiano respondió que no lo sabía y explicó que se encontraba dentro de su camioneta cuando comenzaron a intentar abrir las puertas. “Cayó uno, acá hay uno caído en el pasto y están las tres bicicletas tiradas acá”, agregó antes de identificarse y volver a pedir asistencia, según detallaron fuentes judiciales al portal 0223.
Para la fiscalía, ese relato adquiere especial relevancia porque el propio imputado no hizo referencia a que los jóvenes tuvieran armas de fuego ni a que hubiera sufrido una agresión física. La fiscal Constanza Mandagarán sostiene que, con las pruebas reunidas hasta el momento, no existen elementos que permitan sostener que los adolescentes hayan disparado.
