Ignacio Erario fue el mejor argentino en la Maratón Internacional de Buenos Aires, con un tiempo de 2 horas, 16 minutos y 42 segundos. Después de completar los 42 kilómetros por las calles de la Ciudad, el atleta contó a TN que estuvo cerca de no participar de la competencia.
“Casi me bajo a último momento”, reconoció Erario después de cruzar la meta. Pese a las dudas previas, logró completar la carrera y cerrar una temporada que considera cumplida. “Mi año está terminado para mí, creo que cumplí con lo que tenía que hacer. Ya no puedo pedir más”, aseguró.
Erario admitió que el resultado estuvo lejos de lo que había imaginado antes de la carrera, aunque valoró especialmente haber podido completarla.
“Fue durísimo. La verdad que vine a buscar otra cosa, pero el viento en contra molestó mucho y me fui cayendo. Rescato no haber abandonado. Mejoré el tiempo que hice hace dos años, cuando marqué 2 horas 18 minutos”.
El atleta también destacó las condiciones que presentó el circuito porteño. “Es duro Buenos Aires, la humedad. El viento en contra me mató”, explicó.
Detrás de la carrera también hubo una situación familiar que hizo todavía más difícil la decisión de competir. Erario contó que pasó dos semanas fuera de su casa y que su hijo estuvo enfermo antes de la maratón.
“Estuve dos semanas afuera de casa. No estaba como para correr, estaba enfermo mi hijo, estuvo con fiebre. Casi me bajo a último momento”.
