Una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) comenzará hoy la tercera revisión del acuerdo firmado con la Argentina en el que se discutirán las principales cifras del programa económico. El proceso será clave para determinar si el país puede acceder a un nuevo desembolso de alrededor de u$s 900 millones. Sobre fines de esta misma semana, además, el Ejecutivo debe afrontar un vencimiento cercano a los u$s 800 millones con el Fondo.
La misión estará encabezada por Joyce Wong, jefa de misión del FMI para la Argentina, quien se reunirá con los equipos técnicos del equipo económico. De estos encuentros no participará el ministro de Economía, Luis Caputo, que está en Nueva York para participar de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU).
De todos modos, las conversaciones técnicas se realizarán en Buenos Aires y tendrán como principales ejes el cumplimiento de las metas fiscales y la evolución de las reservas.
De esta manera, si las conversaciones siguen su curso sin sobresaltos, el FMI aprobaría el próximo desembolso de aproximadamente u$s 900 millones. El monto forma parte de los recursos que todavía quedan pendientes para 2026.
Sin embargo, el desembolso no se producirá de manera automática: primero deberán completarse las conversaciones entre los técnicos y, posteriormente, la revisión deberá ser aprobada por el Directorio Ejecutivo del organismo.
EL ANÁLISIS QUE REALIZARÁ EL FMI
La evaluación tendrá como referencia los datos de la economía correspondientes al cierre del segundo trimestre. Entre los principales puntos bajo análisis estarán dos variables centrales del programa acordado: el resultado fiscal y la acumulación de reservas internacionales.
En materia fiscal, el acuerdo establece como objetivo para este año un superávit primario equivalente al 1,4% del PBI.
Los números más recientes muestran que, durante agosto, el Sector Público Nacional obtuvo un resultado financiero positivo de $ 635.529 millones.
Con estos resultados, en los primeros ocho meses del año el sector público acumuló un superávit financiero cercano al 0,2% del PBI, mientras que el superávit primario se ubicó en aproximadamente 1,1% del PBI. Para el Gobierno, estos números permiten reafirmar el compromiso con el ancla fiscal establecida en el programa económico.
