Una nena fue encontrada sola dentro de un auto durante la madrugada del domingo en Río Gallegos, Santa Cruz. La menor llevaba más de tres horas encerrada en el vehículo cuando la Policía llegó al lugar. Tras ello, lograron ubicar al padre, quien se encontraba en un boliche de la zona.
El hecho ocurrió en inmediaciones de las calles Entre Ríos y Zapiola. El playero de una estación de servicio advirtió a la policía por un Volkswagen Gol mal estacionado y que bloqueaba el acceso a la playa. Cuando los efectivos llegaron y revisaron el interior, descubrieron que había una menor sola.
Según pudo reconstruirse, la nena había quedado dentro del vehículo alrededor de las 2:30. Recién cerca de las 5:30 fue auxiliada.
Horas antes, la menor había participado de una reunión con amigas y le había pedido insistentemente a su papá que fuera a buscarla. El hombre finalmente la retiró, pero no la llevó a su domicilio: la dejó encerrada dentro del auto.
De acuerdo con la información publicada por La Opinión Austral, antes de alejarse el padre le habría dicho que no llamara a su mamá y le aseguró que permanecería sola solamente durante una hora. La nena obedeció, aunque mientras esperaba dentro del vehículo le envió varios mensajes para pedirle que regresara.
Los efectivos comenzaron entonces a buscar al hombre y lograron encontrarlo en un local bailable ubicado sobre Zapiola al 500. Luego de identificarlo, intervino personal de Tránsito Municipal, que le realizó un test de alcoholemia. Además, el vehículo fue secuestrado.
Por el episodio tomó intervención la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia. La denuncia fue radicada en la Comisaría de la Mujer y la Familia de Río Gallegos y el caso quedó a disposición de la Justicia, que deberá determinar las medidas correspondientes respecto del padre.
YA TENÍA ANTECEDENTES
La situación familiar ya había quedado bajo observación semanas atrás por otro episodio que involucró al hermano mayor de la menor, también adolescente.
Hace poco más de un mes, el chico había quedado encerrado en la vivienda de su padre y consiguió salir por una ventana. Sus abuelos paternos, que viven a pocos metros de la casa, lo vieron mientras cruzaba el paredón y decidieron llevarlo hasta el domicilio de su madre.
