Para el fiscal general Leonardo Cheuquemán Levill las tareas de investigación y de levantamiento de pruebas, resultan suficientes para continuar en el proceso penal por el delito de hurto con una pretensión punitiva de un año de prisión de efectivo cumplimiento, teniendo en cuenta que en su contra el imputado ya cuenta con una condena en suspenso.
El hecho ocurrió el 28 de noviembre del año 2024 en un domicilio de la calle Facundo Quiroga al 500 del barrio Policial de Rawson. Minutos después de las 6 de la mañana el imputado ingresó al patio de la vivienda y se llevó una bicicleta rodado 29 de color naranja que se hallaba junto a una motocicleta. Tras percatarse del faltante, la dueña de la vivienda realizó la denuncia y el análisis de las cámaras de seguridad de las cercanías permitió dar con J.E. según, además la identificación de su persona que realizó un sargento de policía de la División de Investigaciones Policiales de Rawson. Todas las imágenes fueron luego cotejadas con fotografías del imputado y sometidas a una pericia escopométrica que concluyó en un alto grado de probabilidad, que se trata de la persona actualmente sometida a proceso.
La defensora Catalina Silva cuestionó estas acciones de los investigadores policiales, destacó un allanamiento con resultados negativos y pidió el sobreseimiento de J.E. En respuesta a esta postura de la defensa, el fiscal general Cheuquemán Levill avaló el trabajo investigativo, dio más detalles de las acciones realizadas y las pruebas reunidas en contra del imputado, a las que consideró suficientes para elevar el caso a debate.
En su resolución la jueza de garantías Martini consideró que los cuestionamientos realizados por la defensora Silva “no tienen la certeza suficiente y necesaria” para que se dicte el sobreseimiento. Agregó que las pruebas reunidas por el Ministerio Público Fiscal en el caso “son suficientes para la probabilidad de autoría” y que en tal caso, “será en el debate donde se pondrá claridad respecto de las observaciones realizadas por la defensa”.
