En la audiencia, el imputado Pablo Patricio Alarcón reconoció formalmente su responsabilidad en dos robos cometidos en la localidad de Trevelin, por lo que fue condenado a la pena de dos años de prisión de cumplimiento efectivo. El acuerdo, dispuesto bajo los términos del artículo 355 del Código Procesal Penal, fue presentado por funcionaria de fiscalía Mónica Caveri y la Defensa Pública. Tras comprobar la confesión explícita del acusado y analizar las evidencias presentadas, el juez interviniente ratificó el dictamen y dispuso el pase inmediato de Alarcón a la condición de detenido cumpliendo pena.
LOS HECHOS INVESTIGADOS
El 8 de diciembre de 2024, entre las 15:15 y las 22:40 horas, Alarcón ingresó en una vivienda de Trevelin, luego de forzar y romper los cerrojos del ventiluz del baño, sustrayendo una computadora portátil. Horas después, Alarcón, junto a un cómplice no identificado, dañó el marco y la cerradura de la puerta lateral de una carnicería, utilizando una escofina de metal para acceder al comercio. De allí sustrajo $50.000 pesos en efectivo de la caja registradora y un teléfono celular.
Entre otras pruebas, Caveri, expuso lo recabado mediante cámaras de seguridad, allanamiento y secuestros.
FUNDAMENTOS DE LA PENA Y UNIFICACIÓN
De acuerdo a lo acordado, el juez fijó la condena en dos años de prisión efectiva —apartándose del mínimo legal— debido a los antecedentes penales de Alarcón, la reiteración delictiva y la falta total de recuperación de los bienes robados. Al momento de los hechos, el condenado ya contaba con una pena unificada en ejecución condicional por tenencia ilegal de arma de fuego dictada por la justicia de Trelew.
Como consecuencia del fallo, las actuaciones fueron remitidas a la Oficina Judicial de Trelew para realizar la unificación de penas correspondiente.
QUE TOME UN CAMINO DIFERENTE EN SU VIDA
Una de las personas damnificadas hizo uso de la palabra para expresar el profundo impacto emocional e inconveniente laboral causado por la pérdida de su herramienta de trabajo. En sus palabras hacia el acusado, manifestó que no albergaba deseos de venganza, sino la expectativa de que el paso por el sistema penitenciario impida que Alarcón vuelva a perjudicar a familias trabajadoras y lo lleve a tomar un camino diferente para su vida.
