El presidente de Brasil dijo que los ciudadanos eligen entre la democracia y la “barbarie”: “Los electores deberán elegir entre fortalecer el régimen democrático y la barbarie, entre el positivismo y el negacionismo. Estoy muy confiado, no solo por el Gobierno que hicimos, sino también por el trabajo que realizamos durante la campaña. Estoy seguro de que tendremos una participación muy alta y estoy seguro de que vamos a ganar estas elecciones”.
El mandatario planteó: “Es un día glorioso para Brasil; estamos escribiendo un nuevo capítulo en la historia del país. Lo que está en juego es una visión: el pueblo debe elegir entre el fortalecimiento de la democracia y la barbarie. Entre el desarrollo y el atraso. Entre el crecimiento económico y la regresión. El pueblo es soberano y el resultado será aceptado”.
Además planteó que si es reelegido deberá hacer “el doble” de lo que hizo hasta ahora: “Son 500 años de atraso. No se resuelven 500 años en 10, 15 o 20 años. Necesitamos mucho tiempo para arreglar este país. Agradezco a toda la sociedad. Hoy decidimos pensando en nuestros hijos. Conseguimos recuperar a Brasil, controlando la inflación, realizando una verdadera revolución educativa”.
El presidente de Brasil advirtió: “Llevará tiempo encarrilar de nuevo a este país. Mantuvimos la inflación bajo control y aumentamos el salario mínimo. Todavía queda mucho por hacer. Brasil no progresará vendiendo armas ni a través de milicias. La elección está muy reñida. Conoceremos el resultado a las 17.00, todo depende de la gente”.
