Desde primera hora se ven filas de electores en varios centros de votación, entre ellos de San Pablo, el mayor distrito del país, mientras los funcionarios ultimaban los preparativos para la apertura de las urnas. En ese estado están habilitadas para votar unos 34 millones de personas, más de una quinta parte del padrón nacional.
En estas elecciones donde las mesas de votación serán cerradas a las 17.00, están en disputa las gobernaciones de los 26 estados y del Distrito Federal, 54 de los 81 escaños del Senado federal, las 513 bancas de la Cámara de Diputados, 1035 puestos en las asambleas legislativas estatales y 24 en la Cámara Legislativa del Distrito Federal.
Las mujeres son mayoría en el padrón nacional, con 83,8 millones, frente a 74,8 millones de hombres, en unos comicios donde el Tribunal Superior Electoral reiteró el sábado a la noche que las urnas electrónicas son confiables.
“Las urnas electrónicas, que desde hace 30 años forman parte de la experiencia democrática brasileña, garantizarán una vez más el derecho” de los brasileños a elegir sus autoridades, señaló el organismo con vistas a estos comicios donde las dos regiones más populosas son el sudeste con el 41,7% de los votantes y el nordeste con el 27,4%.
El sudeste, del cual son parte San Pablo, Minas Gerais y Rio de Janeiro fue la región visitada por los favoritos Lula, del Partido de los Trabajadores y Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal, en el tramo final de la campaña. Precisamente Lula y Flávio cerraron el sábado sus actividades de campaña en el estado de San Pablo.
