“Pido perdón, me equivoqué”. Pablo A. García, de 25 años, reconoció ante la jueza Marcela Pérez Bogado haber sido el autor de los disparos que provocaron la muerte de Marcelo Bruno Medel, en un hecho ocurrido el 10 de noviembre de 2024 en la plaza del barrio 630 Viviendas.
Durante su declaración, García sostuvo que los disparos no estaban dirigidos contra Medel y relató que previamente había mantenido un conflicto con Rafael Aidar Chávez, con quien habría tenido problemas la noche anterior. “Lo lamento mucho por la familia lo que he cometido. Voy a pagar mi error. Que me perdonen y yo voy a pagar mi error”, expresó.
El reconocimiento se produjo durante una audiencia de juicio abreviado, en la que García admitió su responsabilidad por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego. La Fiscalía también solicitó que sea declarado reincidente. La investigación estuvo a cargo de los fiscales Jorge Bugueño y Fernando Blanco.
El hecho ocurrió alrededor de las 16 horas. Medel se encontraba junto a Rafael Aidar Chávez, comiendo pizza y tomando cerveza en el sector de juegos ubicado en inmediaciones de Magallanes y Héroes de Malvinas. García apareció por detrás de un paredón y efectuó al menos siete disparos con un arma calibre .380. Uno de los proyectiles impactó en Medel y le provocó una lesión que derivó en un neumotórax masivo y posteriormente en su muerte.
“YO TE PERDONO, YA TE PERDONÉ”
Luego del reconocimiento de García, los familiares de Medel tuvieron la posibilidad de dirigirse al condenado. Uno de ellos le expresó: “Nunca se va a justificar. Cuando salgas vas a poder ver a tu familia. Nosotros no lo vamos a ver más. Un día vas a salir. Yo te perdono, de corazón te digo. He orado por vos para que puedas encontrarlo. Yo ya te perdoné”.
“Pero el que te tiene que perdonar no soy yo, Dios te tiene que perdonar. Espero que reflexiones. Disparaste en una plaza donde había gente y niños”, agregó.
En la audiencia estuvieron presentes familiares de la víctima, quienes aceptaron la resolución del caso mediante un juicio abreviado, y también familiares de García.
La jueza Marcela Pérez Bogado destacó la importancia de este cierre para los familiares de Medel y señaló que el reconocimiento y el pedido de perdón pueden contribuir al proceso de la familia.
“Es difícil. La familia se lleva el reconocimiento y se lleva el perdón. Lo va a ayudar en su tránsito de la pena, donde va a pasar 10 años y 8 meses sin libertad condicional”, expresó la magistrada.
“Que este sea el principio para empezar a sanar y seguir adelante”, concluyó.
